Los animales no humanos no son elementos de laboratorio
Los Animales no humanos no son vestimenta
Los animales no humanos son también utilizados como medios para proporcionarnos pieles y pelo con los que protegernos del frío y vestirnos. Se crían vacas, ovejas, cabras y camellos, se cazan focas, se enjaulan visones, zorros, etc. impidiendo que estos animales disfruten de sus vidas, y finalmente son asesinados para hacer prendas de vestir con sus pieles o con su pelo.
Entonces cuando compramos un producto de piel (cuero o pelo) estamos pidiendo que maten a individuos con capacidad de sentir y les arranquen “su” piel por lujo o vanidad. Además, adquiriendo productos de cuero contribuimos a que los productos “sobrantes” de la industria cárnica se rentabilicen. El consumo de lana o pelos implica privación de libertad, dolorosos métodos de obtención de la lana o pelos y cuando estos animales dejan de ser considerados como productivos, son asesinados en los mataderos de la industria cárnica. En cuanto a la seda los gusanos mueren escaldados al meter los capullos de seda en agua hirviendo, con ellos dentro. Solo para lograr un filamento de seda continuo y no cortado.
Los animales no humanos no son entretenimiento
Tras las rejas sólo es posible hallar las ruinas del animal que pudo haber vivido en libertad.
Los Animales no humanos no son comida
Se los obliga a u
na vida de sufrimiento, privaciones, miedo, stress, confinamiento; se les quita la posibilidad de moverse y expresar sus preferencias. Castraciones y cortes de pico sin anestesia, marcado a fuego, manipulaciones genéticas para que produzcan, hormonas para que crezcan rápidamente, aire saturado de amoníaco, convivencia con el propio excremento y permanente exposición a enfermedades infecciosas originadas por el confinamiento intensivo.
Finalmente todos terminan en el matadero, los que sobreviven a la crianza y al transporte, los que fueron explotados en granjas industriales o los de crianza a pastura libre, los que dejaron de ser económicam
ente rentables, los que fueron separados de sus madres para ser “carne de ternera”. Todos terminan en el matadero.
Allí los espera la muerte, para esto los humanos tienen diferentes métodos de hacer su muerte más larga y más dolorosa: como la pistola automática, que le clava al animal una barra de metal en el cerebro, aturdimiento eléctrico a través de una descarga eléctrica antes de ser degollado, tanques de agua hirviendo para despellejar su piel más fácilmente, parálisis, entre otras. Y aunque realmente hubiera una muerte rápida e indolora, la muerte supone la mayor privación para el animal, la de su vida.
Cuando compras alimentos de origen animal, estas colaborando con su explotación y posterior muerte.

